La tercerización del área de farmacovigilancia en Perú es una tendencia que ha cobrado fuerza en los últimos años, debido a los beneficios que ofrece las empresas farmacéuticas.
La farmacovigilancia es la ciencia y las actividades relacionadas con la detección, evaluación, comprensión y prevención de los efectos adversos de los medicamentos o cualquier otro problema de salud relacionado con ellos. Es una actividad de salud pública que tiene como objetivo garantizar el uso seguro y eficaz de los productos farmacéuticos y/o medicamentos.
En Perú, el Sistema Peruano de Farmacovigilancia fue creado en 1999 por la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (DIGEMID), con la finalidad de identificar, evaluar y prevenir los riesgos asociados al consumo de los medicamentos. En el año 2002, Perú se integró al Programa Internacional de Farmacovigilancia de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y en el año 2009, la Ley N° 29459 reguló las actividades de farmacovigilancia y tecnovigilancia de los productos farmacéuticos, dispositivos médicos y productos sanitarios. En el año 2020, se aprobó el Manual de Buenas Prácticas de Farmacovigilancia que establece los requisitos y procedimientos para el desarrollo de esta actividad.
La tercerización del área de farmacovigilancia
Consiste en delegar esta función a una empresa especializada que cuenta con el personal calificado, la infraestructura adecuada y la experiencia necesaria para realizar las tareas de recolección, análisis, evaluación y reporte de las sospechas de reacciones adversas a los medicamentos, así como la elaboración de planes de gestión de riesgo, estudios post autorización de seguridad, informes periódicos de seguridad y acciones de seguridad.
Beneficios que ofrece la tercerización del área de farmacovigilancia
- Permite a las empresas farmacéuticas cumplir con las normas regulatorias vigentes y evitar sanciones o multas por incumplimiento.
- Reduce los costos operativos y administrativos asociados al mantenimiento del área de farmacovigilancia interna.
- Mejora la calidad y eficiencia, al contar con profesionales especializados y actualizados en las últimas tendencias y tecnologías del sector.
- Aumenta la confianza y credibilidad de los clientes y autoridades sanitarias al demostrar un compromiso con la seguridad y eficacia de los productos farmacéuticos.
- Contribuye a la generación de conocimiento científico y a la mejora continua de los procesos y productos farmacéuticos.
Conclusión
La tercerización del área de farmacovigilancia en Perú es una opción viable y ventajosa para las empresas farmacéuticas que buscan optimizar sus recursos y mejorar su competitividad en el mercado. Asimismo, es una estrategia que beneficia a las autoridades sanitarias y a los pacientes o usuarios al asegurar el uso racional y seguro de los medicamentos.
Fuentes:
